1. ¿Qué es el "Manufacturing Consent" (Fabricación de Consentimiento)?
La teoría del "manufacturing consent", desarrollada por Noam Chomsky y Edward S. Herman en su libro Los guardianes de la libertad (1988), explica cómo los grandes medios de comunicación y las élites políticas en las sociedades democráticas moldean la opinión pública para lograr que la población acepte pasivamente las políticas del gobierno, especialmente las agresivas o bélicas.
No se trata de una imposición directa, sino de un proceso sutil de manipulación propagandística que funciona a través de varios mecanismos:
- Sesgo en la selección de noticias: Se priorizan ciertos eventos y se ignoran otros.
- Enmarcado (framing): Se presenta la información bajo una determinada óptica que favorece los intereses del poder.
- Lenguaje tendencioso: Se usan términos como "represalia", "defensa propia" o "lucha contra el terrorismo" para justificar acciones que, de otro modo, podrían ser condenadas.
- Silenciamiento de voces disidentes: Se margina o deslegitima a quienes cuestionan la narrativa oficial.
El objetivo es que la población consienta y apoye políticas que, de otra manera, rechazaría, como guerras, intervenciones militares o violaciones de derechos humanos, creyendo que son necesarias, justas o inevitables.
2. Por qué la frase de Abascal es un ejemplo de "Manufacturing Consent"
La declaración de Abascal (aunque no se ha encontrado la cita textual exacta) encaja perfectamente en esta lógica propagandística por varias razones:
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Simplificación extrema y descontextualización: La afirmación reduce un conflicto complejo, con décadas de historia de ocupación, colonización y violencia, a una simple ecuación aritmética. Ignora por completo el contexto: la ocupación militar israelí de territorios palestinos desde 1967, los asentamientos ilegales, el bloqueo a Gaza, las matanzas previas de civiles palestinos, etc. Al hacerlo, borra la causalidad y la responsabilidad histórica de Israel, presentando su violencia como una mera "respuesta" automática y desproporcionada.
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Legitimación de la violencia desproporcionada: Al presentar como natural y hasta lógico que Israel responda con una fuerza aplastantemente superior (100 a 1), Abascal está normalizando y justificando lo que el derecho internacional considera crímenes de guerra: ataques indiscriminados, castigos colectivos y acciones desproporcionadas que causan masivas bajas civiles. Organismos como la ONU han señalado repetidamente que los ataques de Israel en Gaza "podrían constituir crímenes de guerra" por ser "indiscriminados y desproporcionados".
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Refuerzo de la narrativa oficial israelí: La frase replica casi textualmente la propaganda del gobierno israelí y de sus aliados occidentales, que sistemáticamente presentan cada ataque israelí como una "represalia medida" y cada ataque palestino como "terrorismo puro". Esta es una técnica clásica de manufacturing consent: hacer pasar la agresión por defensa. Como se ha documentado ampliamente, los medios occidentales suelen etiquetar las acciones de Israel como "represalias" o "autodefensa", mientras que las acciones iraníes o de grupos como Hamás son calificadas como "amenazas" o "ataques indiscriminados", incluso cuando responden a agresiones previas.
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Creación de un falso consenso: Al repetir este mantra, Abascal contribuye a crear la impresión de que es la única postura razonable y que cualquier crítica a Israel es automáticamente pro-terrorista o antisemita. Esto cierra el debate público y deslegitima cualquier posición que cuestione la violencia israelí, fabricando así un consenso artificial.
3. ¿Por qué Israel, y no solo Hamás y Hezbollah, puede ser considerado terrorista?
La narrativa oficial, repetida por Abascal, presenta a Israel como un "Estado democrático" que se defiende de "organizaciones terroristas". Sin embargo, un análisis basado en el derecho internacional y en las definiciones de terrorismo de Estado sugiere una conclusión muy distinta.
Definición de terrorismo de Estado: Se entiende como el uso sistemático de la violencia y la intimidación por parte de un gobierno contra civiles para lograr objetivos políticos y militares, a menudo bajo la aparente justificación de la "seguridad nacional" o la "legítima defensa".
Las acciones de Israel se ajustan a esta definición por múltiples razones:
| Característica del Terrorismo de Estado | Aplicación a las acciones de Israel |
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| Violencia sistemática contra civiles | Los ataques aéreos y terrestres israelíes en Gaza, Cisjordania y Líbano han causado de forma recurrente un altísimo número de víctimas civiles, incluyendo niños, periodistas y personal sanitario, destruyendo infraestructuras civiles como hospitales, escuelas y viviendas. |
| Uso desproporcionado de la fuerza | La respuesta a los ataques de Hamás (que el 7 de octubre de 2023 mataron a unas 1.200 personas en Israel) ha causado más de 53.000 muertos palestinos y el desplazamiento de casi toda la población de Gaza, lo que constituye un castigo colectivo prohibido por el derecho internacional. |
| Intimidación de una población para lograr fines políticos | El objetivo declarado de "eliminar a Hamás" se ha traducido en una campaña de destrucción masiva que amenaza la existencia misma del pueblo palestino en Gaza. Organismos internacionales y expertos en derechos humanos han calificado estas acciones de genocidio, crímenes de guerra y una forma sistemática de terrorismo de Estado. |
| Ocupación y colonización ilegal | Israel mantiene una ocupación militar de Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán desde 1967, y continúa expandiendo asentamientos judíos en territorio ocupado, lo que es ilegal según el derecho internacional y constituye una forma de terrorismo de Estado al desposeer y someter a la población palestina. |
| Impunidad respaldada por dobles estándares | Mientras que Hamás y Hezbolá son condenados internacionalmente, Israel actúa con una impunidad casi total gracias al respaldo político, diplomático y militar de potencias occidentales, especialmente Estados Unidos. |
Contradicción en la narrativa israelí:
Israel y sus aliados insisten en que Hamás y Hezbolá son organizaciones terroristas por atacar deliberadamente a civiles israelíes. Sin embargo, cuando Israel causa una cifra de víctimas civiles muchísimo mayor y destruye sistemáticamente la vida de una población entera, lo justifica como "daño colateral" o "legítima defensa". Esta es la esencia del doble estándar: se condena el terrorismo del no-Estado mientras se excusa el terrorismo de Estado cuando lo comete un aliado occidental.
Conclusión: La afirmación de Abascal no es una mera opinión, sino un mecanismo activo de manufacturing consent. Al reducir el conflicto a una ridícula ecuación numérica y presentar a Israel como un mero "respondón", legitima la violencia desproporcionada, criminaliza a las víctimas palestinas y fabrica un consenso social que permite que las acciones israelíes, que cumplen los criterios del terrorismo de Estado, sigan contando con el apoyo incondicional de sectores políticos y de la población.
I brought up Bush’s reaction as an example of leadership failure, to highlight how tone-deaf it is for leaders to act indifferent in a crisis, regardless of the reason. And it’s ironic you’re resorting to ad hominem attacks about my intelligence when that’s the weakest form of argument.